Terapia Espejo en Neurorrehabilitación

Terapia Espejo en Neurorrehabilitación

Dentro de la amplia variedad de abordajes y técnicas que empleamos a la hora de restablecer o reeducar las funciones alteradas tras una lesión neurológica, hoy nos centraremos en hablar sobre la Terapia Espejo o “Mirror Therapy”.

La técnica fue descrita inicialmente por el neurólogo indio V.S. Ramachandran para aliviar el dolor del “miembro fantasma” en pacientes que sienten un miembro a pesar de haber sido amputado. Actualmente se ha extrapolado su uso al ámbito del daño cerebral adquirido con el objetivo de aumentar la funcionalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes, empleándose en:

Recuperación de la función motora en pacientes con hemiparesia, es decir, cuando existe una pérdida parcial del movimiento en un lado del cuerpo.

Síndrome de heminegligencia: la persona tiene dificultad para atender a una parte de su cuerpo y para localizar o responder a estímulos provenientes de ese lado, lo que implica una disminución del uso de dicho miembro o la tendencia a “olvidarse” de él, a pesar de que las funciones motoras y sensitivas están intactas.

Alteraciones de la sensibilidad secundarias a un accidente cerebrovascular (ACV).

La terapia espejo se basa en la activación de las denominadas “neuronas espejo”, las cuales, entre otras funciones, están implicadas en el aprendizaje de nuevas habilidades a través de la observación, de la simulación mental del movimiento (imaginería motora) y la ejecución de la acción.

Aunque existen diversos tipos de protocolos, la Terapia Espejo consiste básicamente en el uso de un espejo situado verticalmente delante del paciente. A un lado colocaremos el miembro sano (superior o inferior) y al otro el miembro afecto, evitando la presencia de relojes, pulseras o anillos. Le iremos solicitando distintos tipos de movimientos mientras le pedimos que mire únicamente el reflejo del lado sano.

Poniendo como ejemplo la rehabilitación de un miembro superior parético, el espejo proporciona una imagen en la cual, aparentemente, la mano afecta tiene un movimiento normalizado. Esta ilusión óptica produce “un engaño al cerebro”, ayudando a la activación de áreas cerebrales implicadas en la ejecución de dicho movimiento, lo que tras una práctica estructurada y constante, podría ayudar a la recuperación de las funciones perdidas, en este caso, de tipo motor.

A continuación, os dejamos un artículo de la Revista de Neurología sobre la evidencia de la técnica y un vídeo explicativo del Helen Hayes Rehabilitation Hospital de Nueva York, donde se observa de forma práctica la aplicación de la Terapia Espejo en un paciente con hemiparesia:

https://www.neurologia.com/articulo/2015285

https://www.youtube.com/watch?v=1BnsQO7a4Og

Por |2018-12-19T14:46:32+00:0019 diciembre, 2018|rehabilitación, terapia, terapia ocupacional|